'La paz del lobo' une diversas historias que muestran la
realidad en su diversidad. Se articula en episodios que
se desarrollan en saltos temporales para que podamos
conocer el origen de cada familia protagonista y seguir
su trayectoria a través de los sucesos que van
ocurriendo en su vida. En la novela la memoria de cada
personaje se presenta como estandarte y guía de su
propia vida. El « no existe quien no recuerda» en la
boca de Jacinta hace pensar en los propios recuerdos y
en nuestra existencia misma, en la historia de Jacinta
que se repite y en todas las Jacintas extremeñas que
esperaban pacientes mientras cargaban con el peso de la
familia. Los recuerdos llevan la columna vertebral de la
novela porque es una obra de vida y el fundamento de la
misma son las evocaciones. Del origen primero procede la
herencia de la personalidad, de la raza. El gen de los
padres que se repite en los hijos. La valentía que lleva
a Martín a luchar y a perder la vida por unos ideales se
refleja en el arrojo y disposición a los demás de
Anselmo, actitud que provoca, de nuevo, recuerdos. Al
mostrar la vida del pueblo aparecen las relaciones con
la Raya. Los portugueses están presentes en las raíces
extremeñas y esta circunstancia les reserva su sitio en
la obra. También relata las ilusiones y sueños de los
personajes envueltos en un halo de magia premonitoria,
las convicciones políticas como el pacifismo de Romeo
Toscano, la ideología de izquierdas de los Brioso o el
concepto de honor y honra del pueblo. Rosa Lencero
describe las costumbres rurales y conjuga la literatura
elaborada con la tradición oral reflejada en la lengua
coloquial de los personajes. La oralidad en toda su
esencia es la que transporta al lector al pueblo,
escenario de la obra, y le hace recorrer paisajes y
calles deteniéndole en el detalle de las casas y sus
distintas estancias a través de innumerables metáforas.
Son las casas extremeñas que aún hoy encuentran refugio
en los pueblos donde el tiempo relame días y las tapias
se levantan imperecederas. Los momentos de mayor tensión
y drama se relajan con el humor sano de la gente del
pueblo. Anselmo perfila su ingenio desde pequeño y de
mayor aporta optimismo, ilusión y alegría a la obra.
Otros personajes provocan una sonrisa tierna en nosotros
con sus ocurrencias como la explicación que da Felisa a
la sentencia latina 'Magna res es amor'. Apuntamos que
el atractivo de 'La paz del lobo' de Rosa Lencero reside
en la naturalidad con la que se cuentan escenas de la
vida cotidiana que llevan al lector a sentirse
copartícipe con los numerosos protagonistas de la novela
que la autora introduce en la historia. El lector se
embauca en el desarrollo del argumento hasta identificar
el final como propio, como si fuera uno más de los
sucedidos en la realidad cotidiana que se describe. Es
la magia que Rosa Lencero consigue con el realismo
mágico de su lograda escritura. El libro está construido
para bien de la literatura española como realizan su
trabajo las abejas de la lección de Anselmo, con
constancia, a fuego lento, como se hace en las obras que
llegan hasta el fondo.