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Secuencia
3
—¿Recuerdas
a la niña Cándida
EL
ALMA:
—¿Recuerdas
a la niña Cándida cuando aún eras maestro y desgranabas
sentimientos de amistad en aquellos casi primeros versos? Eras
el amigo fiel y hondo de corazón con la frescura de tu palabra
en los labios.
RECITADO:
«A CÁNDIDA»
¿Quieres,
Cándida saber
cuál
es la niña mejor?
Pues
medita con amor
lo
que ahora vas a leer.
La
que es dócil y obediente,
la
que reza con fe ciega,
con
abandono inocente.
la
que canta, la que juega.
La
que de necias se aparta,
la
que aprende con anhelo
cómo
se borda un pañuelo,
cómo
se escribe una carta.
La
que no sabe bailar
y
sí rezar el rosario
y
lleva un escapulario
al
cuello, en vez de un collar.
La
que desprecia o ignora
los
desvaríos mundanos;
la
que quiere a sus hermanos;
y
a su madrecita adora.
La
que llena de candor
canta
y ríe con nobleza;
trabaja,
obedece y reza...
¡esa
es la niña mejor!
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